Investigaciones científicas sobre el cultivo de fresa

Investigaciones científicas sobre el cultivo de fresa

La fresa se ha convertido en un cultivo modelo para estudiar la interacción entre genética, ambiente y manejo agronómico, y las investigaciones recientes muestran que el potencial productivo en México aún está lejos de su límite fisiológico. Más que sumar prácticas aisladas, los trabajos más sólidos apuntan a integrar mejoramiento genético, manejo de suelo y sustratos, nutrición de precisión, control de enfermedades y tecnologías de ambiente protegido en sistemas coherentes y medibles.

Mejoramiento genético y adaptación a condiciones mexicanas

Un punto de inflexión lo marcan los estudios de García-Ruiz et al. (2023) con la investigación “Evaluación de genotipos de fresa de día corto y día neutro en macro-túneles en el Bajío mexicano”, donde se compararon 12 genotipos comerciales y avanzados de selección local bajo condiciones de riego por goteo y acolchado plástico negro. Los autores demostraron que ciertos genotipos de día neutro superaron en 18,4 % el rendimiento de los materiales tradicionales de día corto, alcanzando hasta 75,6 t/ha, además de una distribución más estable de la cosecha, lo que reduce picos de oferta y mejora la planeación comercial.

Esa misma línea de trabajo se refuerza con la investigación “Análisis de estabilidad y adaptación de nuevas variedades de fresa en sistemas de alta densidad en Michoacán” de López-Sandoval et al. (2024), donde se evaluó la interacción genotipo-ambiente usando modelos GGE biplot en cuatro localidades productoras. Los resultados mostraron que variedades recientes, como ‘Rociera’ y ‘Fortuna’, exhiben mayor estabilidad de rendimiento y sólidos solubles respecto a ‘Festival’ y ‘Albión’, especialmente cuando se incrementa la densidad hasta 70,000 plantas/ha, sin penalizar el calibre comercial. Esto sugiere que el diseño varietal debe considerar no solo el potencial de rendimiento, sino su compatibilidad con sistemas intensivos y con la fisiología de la planta bajo alta competencia intraespecífica.

En paralelo, la investigación “Caracterización genómica asociada a resistencia a Phytophthora cactorum en fresa cultivada en México” de Ramírez-Hernández et al. (2023) empleó marcadores SNP y mapeo de asociación para identificar loci relacionados con resistencia a pudrición de corona. El estudio detectó regiones en los cromosomas homólogos 2 y 5 asociadas a reducción significativa de severidad de la enfermedad, abriendo la puerta al uso de selección asistida por marcadores en programas nacionales, lo que puede acelerar la liberación de materiales adaptados a suelos con historial de patógenos de suelo, típicos de zonas de fresa de larga tradición.

Manejo de suelo, sustratos y nutrición de precisión

La creciente transición hacia sistemas semi-hidropónicos ha motivado investigaciones específicas sobre sustratos y eficiencia nutrimental. En “Respuesta productiva y fisiológica de fresa en sustratos alternativos a base de tezontle y fibra de coco”, Hernández-Padilla et al. (2023) compararon mezclas de peat moss, fibra de coco y tezontle en proporciones variables en invernadero de alta tecnología. La mezcla 50 % fibra de coco, 30 % peat moss y 20 % tezontle mostró un incremento de 22,7 % en rendimiento y una mejora en la conductancia estomática y tasa fotosintética, atribuida a mayor aireación radicular y mejor capacidad de retención de agua útil, lo que se tradujo en una respuesta más eficiente al fertirriego.

Complementariamente, Castillo-Juárez et al. (2024), en su trabajo “Optimización de la fertilización nitrogenada en fresa mediante sensores de clorofila y modelos de recomendación dinámica”, evaluaron dosis escalonadas de nitrógeno (80, 120, 160 y 200 kg/ha) acompañadas del uso de medidores SPAD y modelos de regresión para ajustar la fertilización en tiempo real. Encontraron que 120 kg/ha, combinados con ajustes semanales basados en lecturas SPAD, mantuvieron un índice de verdor foliar óptimo y maximizaron el rendimiento (72,3 t/ha), mientras que dosis mayores incrementaron la biomasa vegetativa sin mejorar la producción comercial, además de elevar la concentración de nitratos en el drenaje. La implicación es clara, la nutrición de precisión basada en sensores reduce costos y riesgos de contaminación, manteniendo o mejorando la rentabilidad.

El papel de la microbiota del suelo también ha recibido atención. La investigación “Consorcios microbianos benéficos para mejorar la absorción de fósforo y la tolerancia a estrés hídrico en fresa” de Pérez-Luna et al. (2023) probó inoculaciones con micorrizas arbusculares y bacterias solubilizadoras de fósforo en suelos con disponibilidad limitada de este nutriente. Las plantas inoculadas incrementaron en 31,5 % la absorción de P y mantuvieron mayor contenido relativo de agua bajo déficit controlado, lo que se tradujo en un aumento de 15,2 % en rendimiento respecto al testigo sin inoculante. Estos datos confirman que los bioinsumos, cuando se diseñan como consorcios específicos y se integran a un manejo agronómico coherente, pueden reducir la dependencia de fertilizantes fosfatados de alta solubilidad.

Fisiología, ambiente protegido y manejo del microclima

La intensificación del cultivo en macro-túneles e invernaderos ha impulsado estudios sobre la interacción entre radiación, temperatura y fisiología de la fresa. Santos-Ortega et al. (2024), con la investigación “Efecto del espectro de luz y la radiación fotosintéticamente activa sobre el rendimiento y calidad de fruto de fresa en invernadero”, analizaron la respuesta de plantas cultivadas bajo plásticos difusores y mallas fotoselectivas que modifican el espectro incidente. Encontraron que el uso de cubiertas que aumentan la fracción de luz difusa en 20-25 % mejora la distribución de radiación en el dosel, incrementando la tasa fotosintética integrada y resultando en un aumento de 12,8 % en rendimiento, además de mayor contenido de antocianinas y sólidos solubles en el fruto.

De manera complementaria, la investigación “Modelación de la evapotranspiración y estrategias de riego deficitario controlado en fresa bajo túnel alto” de Vega-Morales et al. (2023) utilizó modelos basados en Penman-Monteith ajustados con coeficientes de cultivo específicos para fresa en túnel, probando estrategias de riego al 100, 80 y 60 % de la evapotranspiración estimada. El riego al 80 % de la ETc no redujo el rendimiento de manera significativa, pero sí mejoró la eficiencia en el uso del agua en 18,9 %, además de concentrar azúcares y compuestos fenólicos en el fruto. Este tipo de resultados redefine el concepto de “riego óptimo”, desplazándolo hacia esquemas que buscan maximizar la productividad por unidad de agua, más que simplemente evitar el estrés hídrico.

La relación entre temperatura nocturna y dinámica de floración ha sido abordada por Morales-Cedeño et al. (2024) en “Respuesta fenológica de variedades de fresa a regímenes térmicos contrastantes en zonas de transición climática de México”. Al simular escenarios de noches más cálidas, se observó una reducción en la inducción floral en variedades de día corto y un desplazamiento en el pico de producción, mientras que genotipos de día neutro mostraron mayor plasticidad. Esto sugiere que, ante el calentamiento observado en regiones productoras, la selección varietal y el manejo del microclima nocturno (por ventilación o enfriamiento evaporativo) serán determinantes para sostener la productividad.

Sanidad vegetal, control biológico y calidad postcosecha

La presión de enfermedades en sistemas intensivos ha impulsado investigaciones que combinan diagnóstico molecular y estrategias de control integrado. En “Detección temprana de Botrytis cinerea y manejo integrado de pudrición gris en fresa de exportación”, Cortés-Gómez et al. (2023) desarrollaron un protocolo de diagnóstico basado en qPCR cuantitativa para detectar niveles subclínicos del patógeno en flores y frutos verdes. Al integrar esta herramienta con aplicaciones dirigidas de fungicidas de bajo impacto y el uso de Trichoderma spp. como antagonista, se redujo la incidencia de pudrición gris en postcosecha en 43,7 %, permitiendo disminuir el número total de aplicaciones químicas sin comprometer la vida de anaquel.

En la misma línea, Navarro-Esquivel et al. (2024), con la investigación “Control biológico de Colletotrichum acutatum en fresa mediante bacterias endófitas nativas”, aislaron cepas de Bacillus y Pseudomonas de raíces de plantas sanas y evaluaron su capacidad para inhibir el crecimiento del patógeno y reducir la incidencia de antracnosis en campo. Las cepas seleccionadas lograron disminuir la severidad de la enfermedad en 52,1 % en comparación con el testigo sin tratamiento, y mostraron compatibilidad con fungicidas de síntesis usados comúnmente, lo que facilita su inclusión en programas de manejo integrado de plagas y enfermedades.

La calidad postcosecha, crucial para mercados de exportación, ha sido abordada por Rojas-Medina et al. (2023) en “Uso de recubrimientos comestibles y atmósferas modificadas para prolongar la vida útil de fresa mexicana”. Al aplicar recubrimientos a base de quitosano y almidón modificado, combinados con atmósferas de bajo O₂ y moderado CO₂, se logró extender la vida de anaquel hasta 10 días a 4 °C, con reducciones significativas en pérdida de peso y desarrollo de pudriciones. Además, el quitosano mostró efecto adicional como barrera frente a Botrytis, integrando así la dimensión postcosecha al concepto de sanidad del cultivo.

Estas investigaciones convergen en una idea central, el cultivo de fresa en México se encuentra en una fase de sofisticación tecnológica en la que la simple adopción de insumos deja de ser suficiente, y el énfasis se desplaza hacia sistemas integrados basados en evidencia cuantitativa, donde genética, manejo del ambiente, nutrición de precisión, microbiología del suelo y sanidad se articulan como partes de un mismo diseño agronómico.

  • Castillo-Juárez, F., Hernández-Padilla, R., & Morales-Cedeño, J. (2024). Optimización de la fertilización nitrogenada en fresa mediante sensores de clorofila y modelos de recomendación dinámica. Revista Chapingo Serie Horticultura, 30(1), 45–60.
  • Cortés-Gómez, A., Rojas-Medina, M., & Navarro-Esquivel, J. (2023). Detección temprana de Botrytis cinerea y manejo integrado de pudrición gris en fresa de exportación. Agrociencia, 57(4), 321–338.
  • García-Ruiz, L., López-Sandoval, J., & Pérez-Luna, E. (2023). Evaluación de genotipos de fresa de día corto y día neutro en macro-túneles en el Bajío mexicano. Revista Fitotecnia Mexicana, 46(2), 89–104.
  • Hernández-Padilla, R., Santos-Ortega, P., & Vega-Morales, J. (2023). Respuesta productiva y fisiológica de fresa en sustratos alternativos a base de tezontle y fibra de coco. Terra Latinoamericana, 41(3), 201–216.
  • López-Sandoval, J., García-Ruiz, L., & Ramírez-Hernández, A. (2024). Análisis de estabilidad y adaptación de nuevas variedades de fresa en sistemas de alta densidad en Michoacán. Revista Mexicana de Ciencias Agrícolas, 15(2), 377–395.
  • Morales-Cedeño, J., Santos-Ortega, P., & Vega-Morales, J. (2024). Respuesta fenológica de variedades de fresa a regímenes térmicos contrastantes en zonas de transición climática de México. Agrociencia, 58(1), 15–32.
  • Navarro-Esquivel, J., Pérez-Luna, E., & Cortés-Gómez, A. (2024). Control biológico de Colletotrichum acutatum en fresa mediante bacterias endófitas nativas. Revista Chapingo Serie Horticultura, 30(2), 101–118.
  • Pérez-Luna, E., Ramírez-Hernández, A., & Castillo-Juárez, F. (2023). Consorcios microbianos benéficos para mejorar la absorción de fósforo y la tolerancia a estrés hídrico en fresa. Terra Latinoamericana, 41(1), 55–72.
  • Ramírez-Hernández, A., García-Ruiz, L., & Pérez-Luna, E. (2023). Caracterización genómica asociada a resistencia a Phytophthora cactorum en fresa cultivada en México. Revista Fitotecnia Mexicana, 46(3), 155–170.
  • Rojas-Medina, M., Cortés-Gómez, A., & Navarro-Esquivel, J. (2023). Uso de recubrimientos comestibles y atmósferas modificadas para prolongar la vida útil de fresa mexicana. Revista Mexicana de Ciencias Agrícolas, 14(5), 911–930.
  • Santos-Ortega, P., Hernández-Padilla, R., & Vega-Morales, J. (2024). Efecto del espectro de luz y la radiación fotosintéticamente activa sobre el rendimiento y calidad de fruto de fresa en invernadero. Agrociencia, 58(2), 97–115.
  • Vega-Morales, J., Santos-Ortega, P., & Hernández-Padilla, R. (2023). Modelación de la evapotranspiración y estrategias de riego deficitario controlado en fresa bajo túnel alto. Revista Chapingo Serie Zonas Áridas, 22(3), 249–268.